Querétaro Bajo las Luces: Un Recorrido por la Magia de Nuestra Capital

¡Cuánto ha pasado! Ha sido un mes desde mi última publicación y, de verdad, lo siento. Pero esta queretana necesitaba un respiro, un descanso necesario tras las sacudidas que nos dio el año pasado. Sin embargo, no podía dejar pasar una de las épocas favoritas de muchos sin compartirles cómo se vive la magia en nuestra hermosa capital.

Si algo sabemos hacer en Querétaro, es honrar nuestras tradiciones. Este cierre de año y bienvenida al 2026 han sido, sencillamente, espectaculares.

Tradiciones que laten en el corazón del Centro

El espíritu navideño comienza a sentirse con fuerza nueve días antes de Navidad con el Carro de las Posadas. Ver ese carrito lleno de "angelitos" cantando villancicos por las calles del Centro Histórico nos transporta a nuestra infancia. ¡Incluso revivimos la tradición de los dulces para los niños!

Pero el corazón de nuestra celebración reside en el Jardín Zenea. Este año, el mega nacimiento fue una obra de arte: una representación de nuestra identidad con réplicas de los Arcos y las Misiones Franciscanas de la Sierra Gorda. El 25 de diciembre, el arrullo del Niño Jesús en ese escenario, coronado por un quiosco espectacularmente adornado, fue un momento de paz inolvidable.

Caminar por los callejones de 5 de Mayo y 16 de Septiembre, o el andador Libertadores, es como caminar bajo un cielo de estrellas colgantes. Todo nos guía hacia la Plaza de Armas, donde el árbol navideño y los números gigantes del 2026 nos recordaron que cada año es una nueva oportunidad.


No podemos olvidar otros rincones que se lucieron:

Plaza Constitución: Custodiada por ángeles que anuncian villancicos cada media hora.

Andador Madero: Con su arcada luminosa que, año con año, parece superarse en esplendor.

Plaza Fundadores: Donde una casa de jengibre y árboles de cristal nos transportaron a un verdadero pueblito mágico frente al Templo de la Santa Cruz.


El regreso de la nostalgia
Este año fue especial porque recuperamos eventos que extrañábamos, como la Caravana Coca-Cola, que a muchos de mi generación nos llena de recuerdos, y el Festival de la Alegría. Además, cerramos con broche de oro con la tradicional Cabalgata el 23 y los Carros Bíblicos el 24.

Desde la Fuente de El Tanque entre el barrio de La Cruz y San Francisquito, hasta la renovada Alameda con su árbol y su quiosco iluminado, Querétaro se vistió de gala.

Mirando hacia el futuro
Pasar estas fechas entre nostalgia y alegría, rodeados de nuestros seres queridos, es algo de lo que nadie se arrepiente. Querétaro nos abraza con su luz y sus costumbres, recordándonos que, a pesar de las pruebas, siempre hay motivos para celebrar.

¡Feliz 2026 a todos! Que este año nos traiga tanta luz como la que vimos en nuestras plazas.

Querétaro Mágico
Valeria Morales 

Comentarios